Lyrics
Érase una vez un hombre,
y una esperanza,
mucho más grande que este lugar.
Partió pensando ganar
más confianza
medida en monedas del Mago de Oz.
Fue entonces cuando encontró,
en su camino,
y de regreso, un hombre de metal viejo:
- Cambia el rumbo, mi amigo,
que este no es bueno;
allá se te oxida el corazón.
Y cuando pierdas el brillo de tus ojos
-le dijo el hombre de lata.-
Cuando se manche, y se abolle la piel;
cuando el viento se lleve tu voz;
se acaba el cuento del Mago de Oz...
Se despidió el emigrante:
"Somos diferentes;
soy más parecido que tú, a los ocianos."
Prosiguió bueno y sano,
hallando de frente
a un hombre de paja vencido y cansado.
Vió esconderse a un león detrás de su espalda,
al preguntar:"¿Cuánto falta para llegar a Oz?"
El hombre no levantó su rostro y le dijo:
"Allá se acobarda tu corazón."
Y cabizbajo, el aserrín de su cabeza
dejaba un rastro en la calle.
Al preguntarle por qué regresó,
señalando a la ciudad habló:
"Se acabó el cuento del Mago de Oz..."
Por el sendero de ladrillos amarillos
el emigrante llegaba,
y tropezaba con miles de los que
buscaban participación,
entrando al cuento del Mago de Oz...
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